Perros,
gatos, hámsteres, canarios, loros, más perros, más gatos… La lista de animales
elegidos para ser mascotas suele mantenerse dentro de determinados rangos. Los
eternamente elegidos, como los canes y gatos, hasta los tal vez ya no
llamativos hamsters o aves de las usualmente vistas en los hogares, son la
opción de gran parte de la población. Pero no de toda.
Con
el tiempo, ayudados por la moda también, se han dado a conocer casos en que
personas eligen salir de los estándares y arriesgarse a adoptar una mascota
exótica.
“Hay mucho de esa cosa
de lo exótico”
comenta el veterinario Javier Bermudez sobre los perros que le ha tocado
conocer. Ya en esa cotidianidad de los canes las personas parecen buscar algo
que los defina, los destaque de los demás.
“A veces cuanto más caro, más raro, más rebuscado sea el animal, como que el
tenerlo, por más de que nos resulte lindo, feo... es una cuestión de demostrar
que tenés un perro diferente. Ahora no
tanto pero hubo una época de mascotas no tradicionales, reptiles, iguanas… son
animales que tienen tanto requerimiento que terminan no siendo muy prácticos
para los que lo tienen. Los que lo tienen se dan cuenta que los han hecho morir
por descuido por no darle la suficiente humedad calor, todo eso que necesitan y
quedan en el camino. Vuelven al perro que ya lo conocen es mas adaptable pero
va mucho por modas.”
“Ahora
no tanto”. No tanto pero aún así hay un mercado que sigue cubriendo los pedidos
de ese porcentaje no tan grandes. Un mercado que a veces se oculta ya que
entran en tráfico animales exóticos no domesticables, especies en peligro de
extinción que se comercializan a precios increíblemente altos.
“Bueno, primero vamos a
aclarar cuál es el verdadero término de "exótica", porque en realidad
se puede tener mascotas exóticas si vos vivís en un lugar exótico. Exótico
implica que no es propio de ese lugar, que es introducido. Éstas pueden ser:
serpientes, aves que son de otro lugar, lagartijas, lagartos, etc.”
Vanesa
estudió zoología en la Universidad de La Plata y para comenzar a explicarnos
con entusiasmo una pequeña parte del mundo animal, hace unas aclaraciones.
“Las tortugas, por
ejemplo ahora se consideran mascotas ilegales, pero en otros tiempos, siempre
se tuvieron en las casas porque no son exóticas, sólo que en este momento se
las está comercializando mucho, por eso son ilegales. Ahora si vos tenés una
iguana, una víbora, una rana en un departamento, en realidad lo que ocurre es
que a ese pobre bichito se lo sacó de su ambiente natural y está obligado a vivir
en un ambiente totalmente artificial, y así vive permanentemente en condiciones
de estrés.”
La
cuestión de adoptar de alguna forma algún animal no tan tradicional y la
calidad de vida que se les dé, depende del ambiente. En este sentido recalca lo
malo de tener una mascota exótica en la ciudad ya que las condiciones
ambientales a las que se las somete les producen un cambio en sus hormonas que
empiezan a actuar de manera diferente, cambiándoles también el metabolismo.
“No tiene nada que ver
con que el dueño los llene de amor, mimos y cuidados, sino que no están en su
ambiente y sufren. Si vos vivís en una zona más alejada de la ciudad, aunque no
sea en pleno campo, y "adoptas" como mascota a un animal salvaje, por
ejemplo, lagartijas, ranas, culebras, algún tipo de ave grande, como teros por
ejemplo, a los cuales alimentas y cuidas pero sin sacarlos de su ambiente, ni
meterlos en cajas, jaulas, sino que dejas que vayan y vengan cuando quieran,
estos no se estresan. Esa es una forma de domesticación de un bicho salvaje sin
estrés, porque uno no se adueña de ellos ni priva de su libertad pero sí
requiere más paciencia por parte de uno hay mucha gente que vive en zona de
campo y ha "domesticado" por así decirlo ciervitos, zorros, aves
grandes, etc., dándoles de comer, dejando que vivan en sus campos y se acerquen
cuando ellos quieren, y son como mascotas.”
Algunas
personas quizá no tomen dimensión de las condiciones por las que hace pasar a
los animales que deciden adoptar para sí, teniendo la razón que tengan para
hacerlo. Pero en un mundo donde quizás en la mayoría de los casos el dinero
puede comprar lo que quiera, gana el mejor postor fomentando toda una red de
tráfico de animales tanto para comércialos vivos, o para producción de
productos derivados de ellos.
¿Quién
se encarga de hacer esos controles?
"Debe
hacerlos Fauna, pero hay toda una ruta de tráfico ilegal importante, muy
corrupta, y la mayoría de las leyes no se cumplen" comenta la recibida de zoología.
En
la década de 1960 se empiezan a debatir internacionalmente sobre las
posibilidades de una reglamentación del comercio de vida silvestre a favor de
la conservación. Así comienza a gestarse las ideas de la CITES, Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres. En Argentina este convenio se rectificó y entró en vigencia el 8 de
abril del año 1981.
Argentina
junto con Paraguay, Bolivia y Brasil forman la región del Gran Chaco cuya fauna
contiene a la gran mayoría de animales en amenaza por el tráfico de animales.
Por esta razón también se la declara como la zona con mayor volumen de tráfico
de fauna.
La
adquisición de animales exóticos en gran parte, se sostiene por personas de
gran poder adquisitivo que cuentan con los recursos para traficarlos y encubrir
ese negocio. Tenerlos en su poder significa una forma de destacar un status
diferente, alimentar excentricidades.
Vanesa
concluye recomendándonos un artículo sobre el tráfico de animales: “ahí te habla algo de las rutas de trafico
de algunas especies, por ejemplo del mono carayá que proviene de Misiones.
Domesticarlos también es ilegal y sin embargo tanta gente tiene monos, aún
sabiendo que va en contra de la ley.”
Sol
Castillo
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