martes, 26 de noviembre de 2013

Trabajar para y por la educación

Se inauguró en la ciudad de La Plata un hospital escuela de veterinaria que se ubica entre los mejores de Latinoamérica y es el más grande del país. 

Parece impensado que esto se hubiese podido lograr si nos remontamos unos 20 años atrás. En los años ’90 la facultad de veterinaria de La Plata solo se mantenía con el presupuesto propio y no recibía ayuda del estado, llegando al punto máximo de casi tener que cerrar. También, el 70% de los alumnos ingresantes abandonaba la carrera en el primer cuatrimestre del año.  
Hoy, ya con otro gobierno y otra gestión de directivos, la facultad vuelve a ser noticia y no por algo malo. Pues, se inauguró un hospital veterinario que funcionara como escuela y según el vice decano Daniel Arias, “revolucionara la forma de aprender”.
“El hospital  se pensó hace aproximadamente 15 años. El decano, el doctor Pons  fue quien vislumbro la importancia capital de que la facultad de veterinaria tenga un hospital veterinario. A partir de ahí, algunas cuestiones internas, humanas y muchas situaciones socio-económicas que vivía nuestro país  impidieron que tengamos un hospital propio organizado como tal” Remarca Arias.
Desde las terrazas de la facultad de periodismo se puede advertir fácilmente dos grandes y elegantes estructuras, impecables por cierto. Los plásticos que recubren los asientos todavía están intactos, el olor a pintura fresca, fruto de los últimos retoques, entra en la lucha de los aromas contra los de los animales que hacen sentir su presencia. El suelo también, es solo arena, pues los albañiles todavía no se fueron y siguen llevando y trayendo carretillas llena de materiales o tierra.
El hospital está dividido en dos grandes edificios: pequeños animales (para las mascotas) que contará con 1.072 metros cuadrados cubiertos. Se construyó sobre la base de un edificio fundacional, respetando la arquitectura original interna y externa. Al hospital donde, como se dijo, básicamente se atenderá a perros y gatos, se ingresará por un portón de doble hoja ubicado en diagonal 113 entre 62 y 63. Y grandes animales (caballos, ovejas, cerdos y vacas)      que contara con  1.108 metros cuadrados y se construyó de cero. El ingreso también será por un portón -mucho más amplio- que da a diagonal 113. En sus alrededores hay un silo para almacenar alimento, las futuras pistas de trote y de vareo, los corrales, y la herrería para traumatología y ortopedia equina. Ambos tendrán accesos independientes por diagonal 113, a la altura de su cruce con la calle 62.
Contará con tecnología de primera y esta ubica al hospital escuela entre los mejores de Latinoamérica. En él se podrán llevar a cabo diferentes tipos de estudios con diversas complejidades  “laboratorio de análisis clínico,  área de cirugía micro vascular y cardio cirugía, ecógrafos,  ecografía dolpler, radiología y radiología digital , video endoscopia , y somos la única facultad publica que tiene un equipo de resonancia magnética de  alto nivel” comenta con una sonrisa el vice decano que, a pesar de que es el día de elección de profesores en la facultad y los teléfonos no paran de sonar,  tuvo tiempo para poder charlar sobre este proyecto que lo tiene a la cabeza a él junto con el decano Pons.
Por último, Daniel Arias remarca en que beneficiara este proyecto a los alumnos “este gestión puso en marcha este año un sistema de residencia hospitalaria para alumnos, al hospital lo manejan los alumnos, en pequeños animales hay  10 alumnas en grandes hay alumnos y alumnas, hacen guardias rotativas y están las 24 horas del día con el animal, el alumno se hace cargo del hospital. Todos los alumnos de quinto año van a participar de manera formal en un curso de extensión”.
También es importante mencionar que la facultad de veterinaria cuenta con dos de los mil científicos repatriados y se están tramitando otros dos, no  es un especialista en equinos, formado en Europa y otro es un especialista en nutrición animal que se formó en los EE.UU.

Federico Arcaro 

Mascotas exóticas ¿mascotas?

Perros, gatos, hámsteres, canarios, loros, más perros, más gatos… La lista de animales elegidos para ser mascotas suele mantenerse dentro de determinados rangos. Los eternamente elegidos, como los canes y gatos, hasta los tal vez ya no llamativos hamsters o aves de las usualmente vistas en los hogares, son la opción de gran parte de la población. Pero no de toda.
Con el tiempo, ayudados por la moda también, se han dado a conocer casos en que personas eligen salir de los estándares y arriesgarse a adoptar una mascota exótica.

“Hay mucho de esa cosa de lo exótico” comenta el veterinario Javier Bermudez sobre los perros que le ha tocado conocer. Ya en esa cotidianidad de los canes las personas parecen buscar algo que los defina, los destaque de los demás. “A veces cuanto más caro, más raro, más rebuscado sea el animal, como que el tenerlo, por más de que nos resulte lindo, feo... es una cuestión de demostrar que tenés un perro diferente.  Ahora no tanto pero hubo una época de mascotas no tradicionales, reptiles, iguanas… son animales que tienen tanto requerimiento que terminan no siendo muy prácticos para los que lo tienen. Los que lo tienen se dan cuenta que los han hecho morir por descuido por no darle la suficiente humedad calor, todo eso que necesitan y quedan en el camino. Vuelven al perro que ya lo conocen es mas adaptable pero va mucho por modas.”

“Ahora no tanto”. No tanto pero aún así hay un mercado que sigue cubriendo los pedidos de ese porcentaje no tan grandes. Un mercado que a veces se oculta ya que entran en tráfico animales exóticos no domesticables, especies en peligro de extinción que se comercializan a precios increíblemente altos.

“Bueno, primero vamos a aclarar cuál es el verdadero término de "exótica", porque en realidad se puede tener mascotas exóticas si vos vivís en un lugar exótico. Exótico implica que no es propio de ese lugar, que es introducido. Éstas pueden ser: serpientes, aves que son de otro lugar, lagartijas, lagartos, etc.”

Vanesa estudió zoología en la Universidad de La Plata y para comenzar a explicarnos con entusiasmo una pequeña parte del mundo animal, hace unas aclaraciones.
“Las tortugas, por ejemplo ahora se consideran mascotas ilegales, pero en otros tiempos, siempre se tuvieron en las casas porque no son exóticas, sólo que en este momento se las está comercializando mucho, por eso son ilegales. Ahora si vos tenés una iguana, una víbora, una rana en un departamento, en realidad lo que ocurre es que a ese pobre bichito se lo sacó de su ambiente natural y está obligado a vivir en un ambiente totalmente artificial, y así vive permanentemente en condiciones de estrés.”

La cuestión de adoptar de alguna forma algún animal no tan tradicional y la calidad de vida que se les dé, depende del ambiente. En este sentido recalca lo malo de tener una mascota exótica en la ciudad ya que las condiciones ambientales a las que se las somete les producen un cambio en sus hormonas que empiezan a actuar de manera diferente, cambiándoles también el metabolismo.

“No tiene nada que ver con que el dueño los llene de amor, mimos y cuidados, sino que no están en su ambiente y sufren. Si vos vivís en una zona más alejada de la ciudad, aunque no sea en pleno campo, y "adoptas" como mascota a un animal salvaje, por ejemplo, lagartijas, ranas, culebras, algún tipo de ave grande, como teros por ejemplo, a los cuales alimentas y cuidas pero sin sacarlos de su ambiente, ni meterlos en cajas, jaulas, sino que dejas que vayan y vengan cuando quieran, estos no se estresan. Esa es una forma de domesticación de un bicho salvaje sin estrés, porque uno no se adueña de ellos ni priva de su libertad pero sí requiere más paciencia por parte de uno hay mucha gente que vive en zona de campo y ha "domesticado" por así decirlo ciervitos, zorros, aves grandes, etc., dándoles de comer, dejando que vivan en sus campos y se acerquen cuando ellos quieren, y son como mascotas.”

Algunas personas quizá no tomen dimensión de las condiciones por las que hace pasar a los animales que deciden adoptar para sí, teniendo la razón que tengan para hacerlo. Pero en un mundo donde quizás en la mayoría de los casos el dinero puede comprar lo que quiera, gana el mejor postor fomentando toda una red de tráfico de animales tanto para comércialos vivos, o para producción de productos derivados de ellos.
¿Quién se encarga de hacer esos controles?
"Debe hacerlos Fauna, pero hay toda una ruta de tráfico ilegal importante, muy corrupta, y la mayoría de las leyes no se cumplen" comenta la recibida de zoología.
En la década de 1960 se empiezan a debatir internacionalmente sobre las posibilidades de una reglamentación del comercio de vida silvestre a favor de la conservación. Así comienza a gestarse las ideas de la CITES, Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. En Argentina este convenio se rectificó y entró en vigencia el 8 de abril del año 1981.
Argentina junto con Paraguay, Bolivia y Brasil forman la región del Gran Chaco cuya fauna contiene a la gran mayoría de animales en amenaza por el tráfico de animales. Por esta razón también se la declara como la zona con mayor volumen de tráfico de fauna.

La adquisición de animales exóticos en gran parte, se sostiene por personas de gran poder adquisitivo que cuentan con los recursos para traficarlos y encubrir ese negocio. Tenerlos en su poder significa una forma de destacar un status diferente, alimentar excentricidades.
Vanesa concluye recomendándonos un artículo sobre el tráfico de animales: “ahí te habla algo de las rutas de trafico de algunas especies, por ejemplo del mono carayá que proviene de Misiones. Domesticarlos también es ilegal y sin embargo tanta gente tiene monos, aún sabiendo que va en contra de la ley.”


Sol Castillo

Una libertad cautiva

Agua verde, sucia y turbia en una pileta celeste pequeña, donde un lobo marino no da señales de vida.  Una diminuta jaula  tiene preso a  un cóndor, impidiendo el uso del don que Dios le concedió, el volar. Un recinto cerrado por vidrios cristalinos deja a la vista el sufrimiento con el que viven tres cachorros de jaguar, que cuentan con un diminuto espacio  para moverse. Un olor nauseabundo brota de las lagunas y de  la tierra misma.
Esta serie de ultrajes, y maltratos hacia el animal  es lo que predomina en el zoológico de La Plata. Me llevó una hora y media recorrerlo, pero sólo unos cinco minutos para afirmar que este lugar debería estar en mejores condiciones, sino se lo quería dar por perdido.
Luego de perder más de media docena de animales tras la inundación sufrida en La Plata, el Director de esta institución histórica, Diego Balducci, dejó en claro que los animales estaban siendo desatendidos.
Con el mate sobre la mesa, y mil preguntas en mi mente, la zoóloga Agustina, me contó el propósito del zoológico. Si no hubiese problemas de extinción de animales, cazadores furtivos, ni venta ilegal, probablemente el zoo no tendría razón de existir. No correrían riesgo alguno estando en su hábitat natural. No habría animales enjaulados, prisioneros, maltratados, ni mucho menos, abandonados.
Este tema lejano para mí me atrajo de una manera inexplicable, lo que me llevó a preguntarme cómo surgió el zoológico.  Y la respuesta que me dejó esta pregunta no fue por una conservación de la especie, sino para que las personas tuvieran la posibilidad de ver animales exóticos que no podrían conocer nunca por ser  salvajes, y vivir en selvas. Ese entonces primer fin fue comercial. Pero luego, cuando los problemas de amenaza a las especies fueron en aumento, y el hombre acudió a la caza, exterminando poblaciones enteras de animales, este lugar empezó a cumplir otra función que ya no era sólo de mercadeo, sino de cría, conservación, protección, e investigación.
Lo que sabe  Agustina   es que las tareas de investigación que se hacen allí son de mera importancia ya que los biólogos y veterinarios controlan la evolución del animal a lo largo de toda su vida, viendo qué problemas tiene, cómo se comporta, cómo actúa en grupos. Un animal se resiste diferente encerrado que en un ambiente natural, pero todas las investigaciones que se hagan dentro del zoo, son aplicables para después trasladarlas a la misma especie que esté libre, y pueden servir para protegerlas. Es así cómo los investigadores aprenden, y publican al mundo científico lo observado, y en otras partes del mundo si hay gobiernos o instituciones preocupados porque se les están muriendo poblaciones de un cierto animal, pueden utilizar esos conocimientos publicados por los del zoo para intentar una solución.
Le sebo un mate, dejando caer el agua cerca de la bombilla, tal como mi hermano un día me había enseñado mientras mirábamos  un  Boca- River. «Muy rico », dice Agustina, y  apoyando el mate sobre la usada y descolorida mesa de madera recuerda en voz alta lo sucedido el mes pasado a falta de cuidadores y seguridad en el zoológico. Resultó ser que un perrito de aproximadamente cuatro meses, adoptado por los guardias de la entrada del parque, apareció días después fatalmente herido por un «boludo» que lo tiró a la jaula de los cóndores. Sin pensarlo lo llevaron al veterinario, y éste logró curarlo. Aunque podría haber sido peor, la maldad de la gente supera los límites.
Me quedé estupefacta, no podía creer que esto pasara en un lugar en donde la seguridad debe ser una de las mayores prioridades. Ahora era yo quien tomaba la palabra, y era Agustina la que el oído prestaba. Le conté, asombrada hasta cuando me expresaba, que caminando dentro del jardín carcelario vi cómo chicos de 14, 15 años molestaban tirando de las plumas a un Pavo Real, haciendo alusión y dándole toda la razón del mundo en que se necesitaba un urgente aumento de personal. Ese animal tiene el mismo derecho que nosotros a  vivir, y a ser respetado, empezando porque cada persona que vaya a disfrutar de la vista de animales no sea el que perjudique  y cometa vandalismo. Lo peor entonces, no fue el hecho de que no haya personal que prohíba a esos niños a cometer ese error, sino que tuve que ser yo la que les diga “eso no se hace”, lo que produjo unas risas en ellos demostrando no tener interés en mi reto.
A medida que la charla se hacía más rica en  información, mi interés por esos pobres animales crecía y crecía, y no paraba de acribillarla con preguntas a la zoóloga. Pre entrevista, había leído en internet que cada zoológico debía tener un registro de cada especie, lo cual terminó por afirmarlo Agustina: cómo fue obtenida, desde cuándo la tiene, qué edad tienen los animales. Todo eso está regido por leyes mundiales. En otros tiempos lo que se hacía era cazar al animal y luego encerrarlo, pero ahora el control que hay logra el que no se acuda a eso, y que entonces el zoo no sea ilegal. Lo que sí se hace es el intercambio de especies entre los distintos zoos del mundo, facilitando y abaratando los costos que requeriría el tener que invertir dinero en viajar a un lugar, cazar al animal, y pagar sobornos, multas, y arreglos internos.        
Un recuerdo se cruzó en mi mente, y lo saqué a la luz, ya que el momento así lo quiso.  Una tarde que compartía con mi mamá, el noticiero anunciaba que había nacido el hijo de una tigresa en un zoológico. Pero mucho tiempo no vivió junto a su madre, sino que fue  intercambiado a otro parque, porque ese necesitaba de un tigre, y el nativo del tigre necesitaba un pum. Ésta separación  madre-hijo provocó estrés en los dos, pero un alivio para el zoológico en sí, ya que significaba no tener que pagar deudas ni viajes.
Al día siguiente, me comunico por mensaje privado de facebook con una proteccionista que apoya el cerrar al zoológico de La Plata. Me intrigó qué opinión tenía y cuáles eran sus fundamentos acerca de la protesta que realiza en contra del lugar con jaulas. Me presenté, como suelo hacer en caso de tener que hacer una entrevista, diciendo ser estudiante de periodismo y comunicación social y estar sumamente interesada en hablar con esa persona. La respuesta que recibí hizo que mi corazón  latiera más fuerte, demostrando alegría en mí, ya que había conseguido una entrevista con la llamada Lucía.
Caminé hasta la plaza más cercana de donde vivo, la plaza San Martín.  Allí estaba una chica rubia, de baja estatura, que me saludaba desde lejos y me invitaba a sentarme junto a ella. Con las costumbres argentinas bien marcadas, sacó de su bolso el termo, el mate y la yerba. Se cebó el primero para ella, mostrando valentía, porque como todos sabemos, es el más feo.
-Bueno, contame qué te llevó a estar en contra de los  zoológicos.
-Desde que tengo uso de conciencia, siempre me manifesté en contra de que los animales estén enjaulados. Los derechos del otro terminan donde comienzan los derechos de los animales. El animal debe, tiene que estar en su hábitat natural, no preso de su libertad. Estar enjaulado le causa estrés, enfermedades, y hasta a veces la muerte. Y eso no tiene que pasar. Eso es maltrato, un insulto, una ofensa hacia el animal, al que lo utilizan como mercancía.
Se notaba en Lucía un profundo deseo por la libertad de aquellos animales salvajes, exóticos que  no pueden y no podrán una vez llevados a esta cárcel de inocentes, disfrutar de su ecosistema. En parte, se la veía contenta porque decía que  los objetivos educativos que perseguían los zoológicos estaban siendo superados por nuevas técnicas, con objetivos fotográficos de largo alcance que logran filmar y fotografiar a los animales en sus hábitats naturales. Pero por otro lado, manifestó que «falta mucho por hacer», leyes que imponer, y así llegar a acabar con toda esta «mierda».
Ya lejos de la plaza, a paso lento, mil pensamientos dejaron en claro dos cosas. La primera, que las jaulas deterioran tanto el aspecto fisonómico del animal como su comportamiento ante los excursionistas. Y la segunda, el zoológico no tiene mi apoyo, sino el bio parque, ya que son zonas en un ambiente natural, cerradas por alambrados y custodiados, dejando que los animales estén sueltos en un terreno con muchos kilómetros.

María Paz Rodríguez                                                                                                 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Un álbum de perros

Cuatro Patas Foto surge de la mano de Kyle Short cuando en 2010 se le ocurre fotografiar mascotas. Entre Argentina y Uruguay ha realizado numerosos trabajos para tanto particulares, como para empresas y refugios de animales.

Kyle Short, creador de Cuatro Patas, decide en 2010 llevar esta tarea de inmortalizar de alguna manera la relación de los dueños con sus mascotas. Rodeado desde la cuna por animales, siente afinidad por los animales y sus imágenes lo demuestran. Tras renunciar a un trabajo puso todo su empeño en impulsar este proyecto dandole más fuerza hacia fines del 2011 y principios del 2012. 

A través de su web (vea aquí) ofrece un servicio de fotografías a particulares o clientes comerciales.

"En Brasil los fotógrafos de mascotas que arrancaron mas o menos al mismo tiempo que yo, en Argentina ya están en las nubes, ya están con clientes y con trabajos. Se nota mucho más un interés en la  mascota, están los grupos protectores, tiendas de mascotas, paseadores, todo eso hace que el mercado de mascotas sea enorme."

En 2008 realizó un intercambio para la carrera que estaba estudiando en EEUU, Negocios Internacionales y decidió hacerlo en Argentina. Tras estudiar un semestre en BsAs, volvió a concluir sus estudios en su país y de nuevo regresó aquí. Atraído por la cultura latinoamericana turna tiempos entre Argentina y Uruguay, donde también extiende su trabajo fotográfico.

Quienes deciden consumir sus servicio de manera particular, lo hacen por medio de un "book", un álbum de fotos en el que la sesión lleva a dueño y mascota a demostrar el vínculo que los une. Por otro lado, llevan una lista de clientes comerciales, donde empresas lo buscan para campañas publicitarias, catálogos, presentación de productos. 

Sin embargo, han sido requeridos por refugios de animales de manera solidaria. ¿La razón? Como nos explica Kyle, las fotografías de los animales de alguna forma ayudan a que sean adoptados ya que son los perros accidentados y según nos cuenta, las fotos hacen que se vean mejor. Aclaró que esto de alguna forma habla de las personas y las vistas o preferencias que tienen hacia las mascotas.

Sol Castillo

Un alma en dos

_Hola, sí. ¿Con El cielo puede esperar? Nos gustaría hacerles una entrevista
_Buenísimo, ¡cuando quieran chicos!


Así fue el inicio de una conversación que luego se extendió en la casa de Natalia, una de las chicas que participa en "El cielo puede esperar". Nos interesó de inmediato informarnos acerca de lo que una proteccionista hace, lo que esta organización realiza, y nos encontramos con que no son ni veinte, ni treinta personas las que forman parte de este hermoso emprendimiento, sino sólo son Natalia y Pampa.

¿Cómo surge El cielo puede esperar? 

En realidad, El cielo puede esperar surge de manera casual, digamos no fue algo planeado, empezamos a encontrarnos con x perro en situación de calle. Y fue como medio en el boom de facebook, en el momento que se empezó a usar. Mi novio creó la página con el fin de difusión e información, y para empezar a ubicar a los perros en adopción. Pampa y yo en ese entonces aprovechábamos Plaza Italia para regalar las mascotas que poníamos en adopción, hasta que después por una orden municipal sacaron a todos los del lugar porque había mucha gente que iba y vendía a los perros.
Si bien nos conocemos entre todas, hay eventos que se hacen en los que se reúnen muchas organizaciones y proteccionistas  independientes. Hacemos jornadas de concientización, de adopción, para juntar dinero para las castraciones. Porque si bien está Zoonosis,está colapsado con las castraciones. Y más de una vez uno tiene la urgencia de castrar. Para estos, contactamos con veterinarios que nos cobren menos que cualquier particular para las castraciones. Y es por eso que contamos con algunos de ellos, los cuales nos regalan una castración mensual, y no nos cobran la consulta, trabajando la destinamos a los perros, yo soy psicóloga, y eso es como en paralelo. No es un hobbie el ser proteccionista. Es amor, entonces decís de dónde sacas los recursos para solventar los gastos. Lleva mantenimiento y tiempo el cuidar a ese animal de la calle enfermo. Podes tener dos años al perro en tu casa, y que no haya un lugar  donde la gente pueda ver a los perros y adoptarlos, es realmente algo triste.
Todas las proteccionistas independientes rescatamos a perros que están mal en la calle, en celo, cachorros, y después los recuperamos y los damos en adopción. Siempre los tenemos en una casa, salvo que sean más de seis o siete.-Sostiene Pampa- Si superan esta cifra van a guardería porque llega un momento que tenemos muchos y no sabemos dónde ubicarlos. Cuando éramos independientes, como íbamos todos a la plaza, empezamos a conocernos. Comenzás a charlar y aprendés todo de todos, encontrás quien te acompañe y te ayude en lo que necesites. Una de las condiciones para darlo en adopción  es  que nosotras antes vacunamos y castramos a los perros.

¿Cómo hacen para solventar todos los gastos que requiere el cuidar un animal?

Muchas veces perros que no pueden convivir con los de uno, y es paga también.Tenemos dos guarderías que trabajan con proteccionistas, entonces el costo de la estadía es menor. Pero eso no quita el que haya que solventarlo también. La ONG convoca a proteccionistas de la Plata en un evento para solventar los gastos, aunque nunca llegás a cubrir todo. Esto de tener a un animal en tiempo indefinido,  hace que no puedas tener la seguridad de decir hasta acá gasté. De ahí a la adopcion que es otro tema, la adaptación, buscarle la familia adecuada al perfil del perro,  también corres el riesgo de que si no se adapte la familia al perro lo devuelva. Puede ocurrir que quieran adoptar al animal, y éste acciona de manera diferente a como estaba viviendo en nuestras casas. Por eso hay una necesidad de buscar el perfil del perro acorde a la familia. Porque nos ha pasado que nos dicen "sí,me gusta", y en un mes lo devuelven, se deshacen de él. 

¿Qué es lo que la gente adopta más? 

La gente, por ejemplo, a los cachorros le tienen confianza porque hay un tabú de que como son cachorros se adaptan a uno, y entonces los crías como uno quiere.  Y es todo lo contrario. El cachorro rompe, es como un nene, le tenés que enseñar muchas cosas sobre la conducta. En cambio el adulto es tranquilo, sabés qué carácter tiene, que un cachorro. Pero la gente tiene miedo al perro grande y adulto, no lo entienden.

Generalmente está el prejuicio de que si es un perro grande, adulto ya tiene sus mañas y no se va a poder adoptar al nuevo hogar. O si hay nenes lo van a morder. -Sostiene Natalia-del 90% de las adopciones, los que no volvieron fueron los adultos. Los cachorros nos los devuelven al mes, porque destruyen la casa. 

¿Cuál es la condición que ponen a la hora de adoptar un perro?

La condición de la adopción es que antes de llevarlo a la adopción el perro esté castrado. Hay cachorros de tres meses  que todavía no tienen la edad para ser  castrados, entonces llegada la edad, lo retiramos de la casa en que lo adoptaron, lo castramos, y los devolvemos a su hogar. La castración es tanto para hembras como para machos. Porque le haces mejor al animal, en cuanto a la salud, a la prevención de enfermedades, al escapismo, a una cuestión de carácter, y a bajar el nivel de agresividad.  

¿Qué nos pueden decir sobre las leyes de animales que están pero no se cumplen?

La ley 14.346, la ley Sarmiento que es sobre el maltrato hacia el animal nadie la respeta ni cumple. Y eso que justamente uno de sus artículos dice claramente" Será reprimido con prisión de 15 días a un año, el que infligiere malos tratos o hiriere víctima de actos de crueldad a los animales".Lamentablemente hay gente que no le gustan los animales, y les hace maldades. Hay un caso,  la perra Luz, de Berisso, que le sacaron toda la piel, la dejaron en carne viva y la tiraron a la calle. La agarró la organización Prodea, y la recuperó. Ocurrieron casos, por ejemplo, en los que a los perros los tienen atados con alambres, y el cuello lastimado, los queman. Una vez me llamaron de la comisaría si no podríamos ir a buscar a un perro que estaba agusanado en la oreja, y nos hicimos cargo. -Contó Pampa- ahora está en un hogar. Generalmente cuando pasan cosas de maltrato, la policía te acompaña en muchos casos, en otros no. Cuando lo hacen, te acompañan en un patrullero, y te custodian para que no te pase nada.
Lo que es la ley, la pena que supuestamente son de 2 a 5 años de prisión, no se cumple. A los que maltratan a los animales, los tienen dos o tres horas a la comisaría,ven si tiene antecedentes,pero no sobre maltrato sino sobre otras cosas. Significa que si vos le haces algo al animal, no te pasa nada. A igual que los caballos, está la ordenanza, y lo que sabemos es que hay proteccionistas que se dedican a caballos exclusivamente. Hacen trabajo en las villas de educación para que los tengan en condiciones. Una chica  que es veterinaria, va a las villas, los cura, y a veces les hace las herraduras nuevas, porque muchos caballos no tienen. 

¿Nadie se les ha querido unir a la organización?

Como todas tenemos buena relación, cada uno trabaja en sus casas y por zonas. Nosotras estamos por Ringuelet y Tolosa. Generalmente alertas de perro atropellado con algo, se sabe que va a estar cubierta por alguna proteccionista. Nosotras somos dos por una cuestión de espacio, amistad, pero estamos todas en contacto. Una tiene  un contacto de X veterinario, otro con proveedoras de vacunas, y así sucesivamente.

Seis perros son los que hoy Pampita tiene en su casa. Tres de ellos son adultos, y propios.Natalia, en cambio, sólo tiene tres y ninguno rescatado. 


¿Cómo es la relación  entre las proteccionistas?

Buena. APA tiene su refugio que también ellos hacen una feria mensual en el Parque Saavedra, y bueno "Puro gato y puro perro" hacen venta de garage, y es la que más se dedica a las castraciones por zonas y por barrios. Hacen un censo de los barrios, y tres veces por semana se castran alrededor de 7 perras por día. Hablo sobre animales que tienen sus casas,pero por X motivo no se encargan ellos, y lo que se recauda se destina a eso.

Hemos tenido gatos. Por un cuestión del tipo de perros que tengo, los gatos desaparecen. No los recasto,porque al final no los rescataría . Lo que pasa que al gato te lo encontrás en el verano, es una fecha puntual diferente al perro. Hasta marzo, abril se reproducen.


¿Qué opinan sobre la gente que compra sólo perros de raza?

Hay que entender que comprar un animal no es un status que porque tenés un animal de raza sos mejor persona, o por la moda. Que aprendamos que un animal de la calle te va a dar el mismo amor. 

Es cuestión de respeto. Respeto por la diversidad, sea un ser humano que un animal. Creo que donde arrancas con que tenés el mismo derecho a vivir, ya con eso damos un paso. Si está en tus manos poder hacer algo, y eso te da satisfacción, bienvenido seas. Ver un animal atropellado y seguir de largo, (podes tener o no las herramientas para)pero siempre algo se puede hacer. -Aclaró Natalia- Hay gente que no le gustan los animales, pero hacen donaciones, y ayudan mucho. 

¿Desde cuándo tuvieron tanto interés por los perros?

Sí, creo que yo fui creciendo y me fui. La sensibilidad estuvo desde siempre, y creo que la posibilidad de hacer algo uno la va generando. El último tiempo decidí mudarme de casa porque ya tenía 4 perros en un departamento chiquito, entonces aposté a vivir en una casa para que ellos estén mas cómodos. Nos adecuamos a poder cumplir lo que tenemos ganas de hacer, de resignar x cosa en pos de .

Uno de esas tardes en que estas dos proteccionistas se encontraban en la Plaza Italia, llevando a conocer a los perros que habían rescatado, un nene de 8 años junto a su hermano y a su madre se acerca a Pampa. Señalando a un perro enorme, dio a entender que quería adoptar a ese, y no a otro. Lo que sorprendió a Pampa es que de alguna forma, el perro también había mostrado cariño hacia el niño, y entonces la madre dándole el sí, se lo llevaron a su hogar. 
Cuando llegó la familia a la casa, y con un integrante más, el padre no escondió el miedo que sentía hacia el perro. La contextura de la mascota era grande, y eso hizo que el jefe de la casa pensara en que pudiese llegar a morder a sus hijos, lo cual no se lo perdonaría nunca. Pero el chico de 8 años, rompió en llantos, lo que convenció al papá en quedarse con el perro.
Dos meses atrás,Pampa decidió visitar la casa, lo que produjo un gran asombro en ella. La familia que había adoptado ya hace tres años a ese perro grande, de tan sólo dos años, se había ganado un lugar más en el corazón de ellos, y no podían imaginar sus vidas sin su mascota. 

¿Cómo es la relación con la gente que adopta al animal y ustedes?

Lo que más te acobarda es la gente. Le explicas mil veces: "mirá es cachorro,te va a hacer esto". y te dicen: "sí,sí". Te responden como si creyeran  que cuando advertimos algo estemos jugando con ellos. Y no pasan dos días que ya te lo devuelven, cuando los perros en un tramo tan corto no se adaptan. Y ahí es cuando el perro sufre porque se estresa. No es sólo llevarlo y listo. Nos pasó que con la gente que tiene la voluntad de tener un perro, el perro se queda, se adapta. Hay gente que está aprendiendo y que te dice "yo quiero un adulto porque al cachorro no me lo banco". -Pampa cuenta- por ejemplo,a la persona mayor le tenés que explicar que el perro que va a adoptar tiene que ser acorde a su edad. La gente se encapricha mucho, haciéndote parecer que  vos no sabes nada, cuando en realidad tenemos experiencia  en esto. Ya hace un tiempo que venimos haciendo la eleccion de: Vos me llamás por un perro, yo te voy a dar el perro para vos. Digamos que con el tiempo vamos aprendiendo de la gente y de los perros. Ya hace como 4 años que estamos, y regalamos perros, miles. Entonces ahora ponemos los requisitos nosotras. 

El animal tiene que tener el modo de vida del dueño, no uno adaptarse al perro. Se tiene que adaptar a tus horarios, al espacio que tenés. Yo he tenido dos perros gigantes en un departamento y jamás tuve un problema. El perro termina teniendo cualquier reacción de agresividad, si es que vos no te ocupas como deberías ocuparte.

¿Qué pueden decirle a la gente sobre lo que piensan que se debería hacer?

Creo que lo central está en que hay que difundir. Cuando vamos a las plazas mucha gente nos pregunta acerca de la prevención y cuidado de las mascotas, y nosoras tenemos el interés de contarles. Pero si vamos al deber, no tendríamos que decir ni hacer nada. Realmente nos gusta que la gente sepa qué debe hacer cuando tiene un perro. Las castraciones terminan siendo un asistesialismo. Esto de ir a las casas, a sacar el perro, llevarlo a castrar y devolverlo. Obviamente que hoy funciona, pero la idea es que se transforme en que cada uno sea responsable de la mascota que tiene.  Lamentablemente, la urgencia de masividad de perros en la calle hace que haya que hacer estas cosas. 

¿La dirección de las casas las dan ?

No, solamente están publicados los celulares y los emails en facebok. Sino, te tiran los perros en tu casa. Eso le pasa a APA. La gente hace eso, tuvo crías las perras, te tiran los cachorros. Y no es así.  

¿Ocurrió algún caso en que tuvieron que intervenir luego de la inundación de la ciudad?

Con el tema de la inundación nos pasó que estuvimos repartiendo comida en 514, y nos cruzamos con una señora que se había inundado muchísimo, que tenía como 11 perros y muchos gatos. Todos los perros inclusive ella estaban con sarna. Ahí hicimos tratamiento completo, y  los recuperamos. Esta señora tenía bajos recursos pero los había llevado a castrar en un carro de supermercado a sus mascotas.Conseguimos que una persona por mes le lleve alimentos para los 11 perros, ya que estaban esqueléticos. 

A pesar de que Natalia sea psicóloga, y Pampita esté estudiando odontología, su amor por los perros sobrepasa cualquier límite, y dedican el mayor tiempo de sus vidas al cuidado que por naturaleza deben recibir las mascotas. Estos compañeros, amigos, familiares, que son parte de uno y que se merecen vivir como nosotros. 


María Paz Rodríguez

Derecho a vivir mejor

Se animó a rescatar un perrito, lo cuido y lo dio en adopción. Hoy, tiene una página propia y hasta la revista Ohlala! la llamo para exponer su proyecto.

 Paola ama a las mascotas pero hay algo que la diferencia de los demás amantes de los animales.
Ella estudia veterinaria y además rescata perros de las calles y mediante una página les busca una familia.
Su casa respira aire animal, juguetes en el piso, bolsas de comida para perros en las esquinas de las paredes, ladridos y muchos almohadones
_ ¿Cómo empezaste con este proyecto?
_ Un día de lluvia volví re tarde de la facultad y había un cachorro llorando en la puerta de la casa de mis vecinos, lo levante y lo traje a mi casa. Subí unas fotos de él en mi cuenta personal de Facebook diciendo que necesitaba una familia, la encontré rápido y así comencé.
Paola alberga a los perritos que rescata en su casa, los baña, los cuida y en conjunto con una amiga veterinaria le dan la asistencia médica necesaria según el estado en el que este cada animalito.
_  ¿Cómo fueron los primeros pasos?
_ Bueno como te dije, le saque fotos al perrito que salve y las subí a mi cuenta personal. Después me di cuenta que tenía más fotos de perros que mías (risas) así que decidí hacer una página especial para los perros “pichichos al rescate” y por medio de esta buscarles familias.
No hay una cifra que delate cuantos perros rescato y pudo dar en adopción pero si sabe que fueron muchos. Comenzó hace dos años y desde ese día no paro. Su familia como principal sostén la ayudan día a día cuando ella no está.
_ Ser conocido hoy en día es muy difícil. ¿Cuál fue el proceso desde que arrancaste con esto hasta llegar al Ohlala!?
_ Por medio de mi página. A través de ella la editora de la sección “mascotas” se contactó conmigo y me ofreció subir unas fotos mías y contar mi proyecto.
Por último, Paola resalta la importancia de concientizar sobre la tenencia de animales y mascotas en casas de familias, los perros ya no son para cuidar la casa solamente y los gatos tampoco. Hay que darles un cuidado adecuado y también una buena alimentación.

Por: Federico Arcaro


sábado, 16 de noviembre de 2013

Dar es dar

Era un viernes por la tarde cuando subimos al colectivo para Ringuelet. Los carteles nos marcaban la dirección y bajamos para seguir las instrucciones y llegar a la casa de Gladys.
Lejos del pavimento del centro urbano de La Plata, nos internamos en las calles rodeadas de verde, donde respirábamos el olor a tierra húmeda y el silencio se interrumpía con el cántico de los pájaros y un ferrocarril que pasaba cada 20 minutos.
Por la calle nos llama ella: “Por acá! Mi marido corrió la camioneta de lugar, no la iban a poder ubicar.”
Nos saludamos e intercambiamos nuestros nombres en el medio del ruido. La quietud casi campestre se interrumpió con los ladridos de 32 perros que del otro lado saltaban y asomaban sus hocicos.
“Espero que no les moleste hacer la entrevista acá, pero no las podría hacer pasar. Si quieren les muestro.”
Abrió el portón y poniéndose enfrente para que no se escaparan los animales, empezó a señalar algunos de ellos y nombrarlos. Uno que otro hocico curioso insistía con acercarse a nosotros pero los gritos de Gladys los frenaban.  Del fondo del patio apareció Gabriel que intentaba caminar mientras las colas que, sacudiéndose con emoción, se le atravesaban en el camino. Escoltado por estos animales de cuatro patas, o tres en algunos casos, salió fuera de la casa y su mujer cerró el portón. 
Fueron un par de minutos y de vuelta la serenidad sonora regresaba a su lugar.

¿Qué es la Asociación civil Titucha de Defensa al Animal?
Es un hogar para nosotros, el Hogar Titucha donde hay 900 perros. Está ubicado en Arturo Segui y después tenemos algunos sitios: mi casa  o algunos lugares más donde tenemos perros que la gente nos cuida. En nuestro refugio no tenemos más lugar. Es una hectárea la que tenemos, con caniles 14 caniles abiertos de 10 , 20 perros, 30 perros... son lugares abiertos, con caniles alambrados donde el perro va y viene, pueden correr, están las galerías donde ellos duermen, donde están las cuchas…

¿Ese lugar lo consiguieron ustedes?
Lo fuimos pidiendo. Vivimos con la colaboración de la gente.
Interrumpiendo, Gabriel aclara:
- Los perros, cada uno trabaja. Cada uno de nosotros trabaja a aparte. – reímos y continúa Gladys:
- La gente colabora con nosotros y vamos haciendo eso. Nos dicen: "¿necesitan alambre? Lo compro". Le decimos a Delia: “juntamos cierta cantidad de dinero para hacer un piso, poner un alambre, para poner los portones.” Así se fue haciendo.

¿Hace cuanto tiempo están?
Titucha casi de toda la vida prácticamente. La asociación ya son diez años, en que se hizo con las reglas y documentación. Titucha era la mamá de la mujer que vive en el refugio, tiene más de 60 años y siempre cuidaron animales, toda una vida. Una vez se quedaron sin nada para los animales y ahí se hizo la fundación, salieron a pedir y ahí nos enganchamos nosotros. Hacemos la parte de donaciones, por eso llaman a los teléfonos de acá.

¿Cuántos perros hay entonces?
- 900 en total...
- Allá habrá 700 – aclara el marido.
- Si, si. Ochocientos y pico... ochocientos. Nosotros perdemos la cuenta.

¿La gente ayuda?
- Sí. Los perros comen 230 kilos de alimento todos los días, pensá que es mucho, mucha cantidad. Necesitan un alimento balanceado, no les podes dar otra cosa, para no que se peleen. Por eso también tenemos restringidas las visitas, en realidad no es que están restringidas. Tratamos que sea un horario en que los perros estén tranquilos, después comer los perros duermen la siesta. Se acuestan a dormir a las cuatro de la tarde y vos no sentís un perro. Tratamos de que estén lo mejor posible. Hemos tenido problemas con la gente pero sinceramente no me interesa, yo necesito tener a los perros lo mejor posible y la gente se enoja: "¿pero por qué no podemos tener una visita?" y bueno, yo priorizo los perros. Las hacemos a la tarde, no con doscientas mil personas porque no es un zoológico y la gente lo ve así. Es un hogar, para Delia es un hogar. No es como el tiene un perro, diez, quince... tiene 700 perros. Para ella es su casa, vive ahí, su hija también y los perros son parte de su familia. Es como que los estás invadiendo también.
La prioridad nuestra son los perros, no me importa nada más lo que digan los demás.
Se ríen y Gabriel nos intenta hacer una idea más clara de lo que es en proporción y gasto alimentar a todos ellos. Divagando resultados llega a las cifras promedio de dinero que solo en alimento pueden llegar a gastar. Afuera de ello quedan los medicamentos, intervenciones quirúrgicas, vacunas, cuidadores y demás materiales para el lugar.

¿Ustedes desde siempre sintieron esa necesidad de hacer algo por ellos?
- Si nosotros también. Nos gusta. Tenemos 32 y alquilamos y la dueña no sabe.- Gladys responde con un tono fraternal y risas de complicidad.
- Sabe que le cuido todo. Cuando nos vallamos nos tendremos que ir a un lugar más grande, nos tendremos que ir más para allá -  señalando los terrenos más alejados detrás de las vías del ferrocarril Roca.

El refugio está en Arturo Seguí…
- Si, nosotros lo publicamos por la cuestión de que necesitamos el alimento. La idea es que no porque la gente lo que hace es llamar y decirte que como total tenés cien, doscientos es lo mismo. “No sé qué hacer con el perro, ya está viejo; tengo tres cachorros, no sé qué hacer” continuamente, así que tratamos de no publicarlo, pero no queda otra por el tema del alimento. Si no, van a llevar al perro y la gente tiene que tener conciencia. Al animal lo tenés que tener bien, si no, no los tengas.

Además de los cachorros, te llevan los perros más viejos ¿no?
Hay un montón de gente que te llama diciéndote que no sabe qué hacer con el perro cuando está viejo, y justo es cuando más te necesita. Son sus últimos años, está más tranquilo…

La tarea que llevan adelante los cruza con numerosos casos. Cada perro tiene su historia y hablar de todas ellas se haría interminable, pero aún así nos contaron algunos.

- Mi hijo un día a las cuatro de la noche andaba con los con los amigos  y encontró un perro. Abelardo, con la panza abierta y llena de gusanos – se gira hacia su casa y grita:
-  ¡Abelardo! ¡Abelardo! ¡Vení papi! ¡Abe!

De la jauría se acerca Abelardo tímidamente y con las caricias de la dueña se nos acerca.
Numeran algunas de las tantas historias que guardan en su memoria. Nos señalaban a un perro, daban su nombre y contaban como llegó a ellos y de qué habían sobrevivido, ya que la situación de calle los predispone a muchos peligros.
- Yo tengo acá, porque para ayudar a los perros hacemos todo, yo vendo chorizos a la tarde en Camino Centenario, ya me jubilé. Un día lunes abro con un chico que vive acá y mientras estaba viniendo se cruza un perro negro y le digo al muchacho: “vamos a hacerlo venir para acá, para que no cruce”. De repente sentimos el golpe, lo arrastró el coche 50 metros. Yo largué todo, cubierto, chorizos y me metí en Camino Centenario para agarrarlo. Le puse la mano en la cabeza y dije: “o salvate o morite pero no sufras”. Y de repente el perro se levanta y sale corriendo. Una señora que había bajado de un auto me abrazó y lloraba, es increíble. Fue el golpe y lo había arrastrado 50 metros pero tenés que verlo por ahí. Tiene el collar rojo.- Gabriel terminaba de hablar con una sonrisa en el rostro.

¿Cuánto tiempo les dedicas a los perros?
- Yo trabajo y me voy una hora antes para poder venir una hora antes. Salgo 5.30hs y entro a las 6 a trabajar hasta las 2. De 2 a cuatro y pico. Voy con el auto levantando las donaciones. Después vengo acá y cargo la camioneta con todo lo que necesita Delia. Él es el que va al refugio más que nada, yo me quedo acá  en casa. En el día cuida a los perros de acá. Después vamos una vez al mes a Capital a buscar alimento o donaciones. Pero estamos al pie del cañón porque pueden ser las diez de la noche y Delia necesita algo. No hay vacaciones tampoco. Le sacamos un problema de encima a Delia. Ella ya no se tiene que preocupar si tiene mucho o poco alimento. Ya tiene para preocuparse todos los perros que tiene, un montón de ellos son inválidos. Y ella no, se jubiló, trabaja de martillera en Capital. Así que está con eso también. No nos vemos a veces, hablamos por teléfono.

¿Cuántos son en la asociación?
- No le digas porque capaz se sorprende de que somos tanta gente- dice irónicamente Gabriel.
- ¿Te digo la verdad? Somos él y yo, Delia y la hija, esos somos. Después son pagos, los que le dan de comer y hacen la guardia. No nos peleamos, somos poquitos- ríen y continúa- Pero a veces nosotros decimos "Vamos a parar un poco" y a las nueve de la noche nos sentamos a tomar unos mates porque a veces estamos todo el día. A la noche cuando le damos a comer a los perros nos vamos un rato para ver a los chicos pero eso.
Continuamos la charla, contamos nuestro viaje al lugar. Gabriel nos preguntó si teníamos boleto escolar y Gladys le corrige entre risas: “¡¡SUBE!! No existe más el boleto escolar” y partió en carcajadas: “cuando cambiaron el boleto por la tarjeta el señor se paró en frente de la máquina pidiendo el boleto de 1, 20. Claro, casi ni salimos, estamos con las camionetas y cuando lo hacemos ya no sabemos qué ha pasado.”
Nos despedimos de esta entrañable pareja y nos fuimos alejando. Detrás de nosotros, los perros volvían a ladrar cuando entraron de nuevo a su casa. A los ladridos se les sumaron los gritos de algunos de los 32 nombres.

Una tecnica que adoptar

El adiestrar significa que el perro debe aprender, cumplir, y responder a las órdenes que el adiestrador le da. Esta técnica logra enseñarle a la mascota a socializarse con las demás de su especie, y a que su conducta progrese. El adiestrador enseña al perro, por ejemplo, a no cruzar la calle solo, a tener una buena convivencia con la familia y casa en la que viva, y que entonces eso pueda satisfacer a la familia, haciendo que ésta se sienta a gusto de pasear a su perro.
Cristian se dedica al adiestramiento de mascotas desde que participó en un curso relacionado a dicho trabajo, y que la dueña del perro que adiestró se dedicara a hablar del trabajo maravilloso que éste había realizado con su mascota. Su trabajo lo hace a domicilio, no dentro de la casa del perro, sino dentro del barrio. Así es como la mascota logra acostumbrarse a los sonidos, a los olores de la calle, de los perros, de la gente que habita allí.
El tiempo en que los perros reciben el entrenamiento es variable, aunque generalmente el periodo es de entre 20 y 25 sesiones. Depende de la raza, y de los límites que el dueño le haya impuesto a su mascota, el tiempo que le va a llevar al adiestrador poder enseñar todo lo que el amo del perro quiere para éste último. A veces se puede tornar difícil, según el caso. "Hubo una vez, en que adiestre a un perro que desde el comienzo me quiso comer crudo. Le enseñe dos órdenes, que responda al reto cuando se lo llama, y el socializar con los de su entorno. Tardé 27 sesiones, le enseñe 4 órdenes y le solucione el problema que tenia con la conducta. Nos contó Cristian, quien prosiguió diciendo” yo presto un servicio, y mas allá de lo que para mí es profesional de enseñarle al perro ciertas conductas, lo primero que tengo que pensar es en solucionarle el problema al dueño".
Es de demasiada importancia el que la mascota pueda concurrir a estas sesiones, sobre todo si su conducta lo pide a gritos. De aquí se puede pensar en muchos casos en que los perros son agresivos con su propia familia, o con gente de su barrio. Es por eso que existe la necesidad de tener que resolver ese problema, tanto para el bien del perro como del dueño en sí.
A diferencia de lo que la gente cree, el perro agresivo no es el grande, sino el pequeño. Esta confusión se demuestra, cuando no hay denuncias hacia el caniche que le muerda el pie a alguien, cuando esto ocurre seguido, y sí las hay cuando se trata de un perro de una contextura grande, como lo es por ejemplo el boxer.
El que el perro sea agresivo es netamente por culpa de su dueño, ya que no hay un control sobre el animal, ni un equilibrio. Es decir, reacciona  de forma incorrecta ante una forma que no tiene que reaccionar .Esto se basa en que existen muchas agresiones, por guardia, por miedo a que el perro se sienta acorralado por el dueño y lo ataca- ya que prioriza su vida, que el perro se ponga nervioso y pierda el control terminando mordiendo lo que tiene a su alcance.
Existe la posibilidad de que  el dueño le pegue al perro porque este le hizo pis en su casa. Lo que hay que ver en primer lugar es que ocurrió esto porque no le enseño a hacer pis, y en segundo lugar porque no le puso límites, y no le dio el tiempo necesario que esta mascota necesita, ya sea llevándolo de paseo, jugando un rato con él, etc. " Si el perro es agresivo con su dueño es por dominancia o porque le tiene miedo. Igualmente, puede haber excepciones en que el perro sea agresivo por desarrollar algún trastorno de conducta. Esto varia en lo que es la raza. Los bull terrier por ejemplo, son perros que generan una obsesión particular en algo. Después hay razas como el pitbull que genera agresión contra los perros. Otras razas, generan agresión por estrés, ya que no son consientes de lo que ocurre. Una persona se muda de casa, y a la larga se acostumbra, pero para el perro es olvidarse de los olores, y del lugar, y es totalmente nuevo para la mascota. Si ese estrés no es controlable, suelen descargarse de manera agresiva, por ejemplo mordiéndose a ellos mismos la cola".
Asimismo, la presencia constante de la moda permite que el humano no piense a la hora de comprar un perro, y que este luego sufra complicaciones a la hora de tener que cuidar a su mascota. Lo primero que ocurre es que el criador nunca va a decir que la raza que vende es la peor. La gente tiene la tendencia a conseguir el perro, y después fijarse qué perro compro, cuando tendría que ser al revés.
El problema no es que compren un perro porque deseen que cuiden de su casa, o que les sirva de compañero, o que simplemente quieran tener un perro, sino porque no saben cómo manejar la situación de llevar una mascota a su casa. "Entrené a un perro que tenia 10años, un rottweiler, que había mordido al dueño. El perro era re manso, pero un día el dueño le piso la pata, y este le salto y lo mordió. Pero ese perro hizo lo que hizo porque nunca había salido a la calle, ni había recibido una sola caricia. Estaba aislado en el patio.  El que lo mordiera, provoco que el dueño lo ponga por  12 años en una guardería cuando en realidad la culpa del hecho fue del dueño"
Un hecho reciente, fue el caso del pitbull que mato al bebe de sus dueños. Esta raza es agresiva con otros perros, y se los llama guardianes por presencia, porque en realidad no tienen el carácter que requiere un guardián. El hecho de que se haya puesto de moda, hizo que la persona no pregunte qué precauciones debió haber tomado, y cuanto tiempo le tendría que haber dedicado a ese perro. Los papas de la víctima no le enseñaron nada a su mascota, y un día vio al nene y se lo comió. Respecto al tabú que hay en que el pitbull por naturaleza es ser cariñoso con las personas, explica el por qué en algunos países es considerada esta raza como "el perro niñero".

Por último, Cristian hizo un zoom en lo que es la participación del municipio con los refugios y lo relacionado al cuidado de los perros de la calle y dijo que "departe del Estado hay una falencia importante. Las perreras que hay, ya están llenas. Hay mucha gente que está sin hacer nada con el chalequito naranja y verde, que podrían estar cuidando perros, rehabilitándolos para que se reinserten en la sociedad, promocionándolos para darlos en adopción". Cristian piensa que el Estado debería tener un refugio donde acaparen realmente a perros de la calle. Ahora sí, siguió diciendo el adiestrador " a poca cosa que hace la municipalidad de la Plata, como lo es su página de Facebook , no son aprovechadas por los proteccionistas" Sobre el laburo de zoonosis agregó que " es muy bueno, y es una pena que llegue un momento en que este lugar se quede sin insumos, ya que la castración de los perros es excelente".

María Paz Rodríguez

Puertas adentro


El silencio reina en el lugar  hasta que se le aparece un extraño. No serán 32 que atender como aquel matrimonio de la Asociación Titucha, pero no por ello el amor que les dan es menor. No será una hectárea, pero los perros se conforman con algo tan básico como el cuidado. Ahora son tres. Pero llegaron a ser seis.
Las proteccionistas independientes se dedican a rescatar animales de la calle y tenerlos a su cuidado hasta el momento en el que alguien decida adoptarlos.
Su vida está condicionada a los nuevos visitantes. Una casa de paso donde pasan cuatro patas con historias, problemas, enfermedades o heridas que curar. Los encuentran en la calle o las llaman para acudir a su rescate.
Llegan y empiezan a convivir con los huéspedes que llegaron antes. El patio se divide en dos con un alambrado y tablas. En dos, como también se puede dividir en más dependiendo el carácter de los inquilinos y su capacidad de convivir con un nuevo visitante.
Los tarros donde ponen el alimento se esparcen por el patio, algunos masticados por uno que otro hocico nervioso. Juegan entre ellos, se revuelcan en al suelo. Por el fondo dos cuchas despintadas de madera hacen de adorno porque según lo que cuentan las dueñas, los perros duermen fuera de ellas, preservan su instinto animal por más de que las personas les demos mil cosas que creemos los harán sentir más cómodos. Un techo y lugar medianamente resguardado del clima o de las lluvias es más que suficiente para que los perros convivan.
Dentro de la casa, las bolsas de alimento, pipetas, medicamentos y demás. En una esquina en el suelo un colchón que funcionó en su momento para un perra atropellada se mejorara y volviera a caminar, a vivir como prueba en contra todo pronóstico desalentador.
La primera cosa para atender a un perro rescatado es asegurarse de desparasitarlo, vacunarlo, castrarlo. Quizás antes quedarse tranquilos de estar libres de algún virus. Uno de ellos, el moquillo las ha dejado en la situación de no poder albergar a ningún perro más en sus casas por meses para evitar que otros más se contagien. 
Todos los días puede caer un visitante diferente allí, o en otro hogar. Son perros y gatos, o solo uno de ellos dependiendo de como se llevan. Desde cachorros hasta los más ancianos, desde los sanos hasta los más complicados. Todos ellos pasan por allí y esperan que el cuidado y atención que los rescató se los de alguien más de forma definitiva.

Sol Castillo

La vida en ellos

Era un viernes por la tarde cuando subimos al colectivo para Ringuelet. Los carteles nos marcaban la dirección y bajamos para seguir las instrucciones y llegar a la casa de Gladys.
Lejos del pavimento del centro urbano de La Plata, nos internamos en las calles rodeadas de verde, donde respirábamos el olor a tierra húmeda y el silencio se interrumpía con el cántico de los pájaros y un ferrocarril que pasaba cada 20 minutos.
Por la calle nos llama ella: “Por acá! Mi marido corrió la camioneta de lugar, no la iban a poder ubicar.”
Nos saludamos e intercambiamos nuestros nombres en el medio del ruido. La quietud casi campestre se interrumpió con los ladridos de 32 perros que del otro lado saltaban y asomaban sus hocicos.
“Espero que no les moleste hacer la entrevista acá, pero no las podría hacer pasar. Si quieren les muestro.”
Abrió el portón y poniéndose enfrente para que no se escaparan los animales, empezó a señalar algunos de ellos y nombrarlos. Uno que otro hocico curioso insistía con acercarse a nosotros pero los gritos de Gladys los frenaban.  Del fondo del patio apareció Gabriel que intentaba caminar mientras las colas que, sacudiéndose con emoción, se le atravesaban en el camino. Escoltado por estos animales de cuatro patas, o tres en algunos casos, salió fuera de la casa y su mujer cerró el portón. 
Fueron un par de minutos y de vuelta la serenidad sonora regresaba a su lugar.

¿Qué es la Asociación civil Titucha de Defensa al Animal?
Es un hogar para nosotros, el Hogar Titucha donde hay 900 perros. Está ubicado en Arturo Segui y después tenemos algunos sitios: mi casa  o algunos lugares más donde tenemos perros que la gente nos cuida. En nuestro refugio no tenemos más lugar. Es una hectárea la que tenemos, con caniles 14 caniles abiertos de 10 , 20 perros, 30 perros... son lugares abiertos, con caniles alambrados donde el perro va y viene, pueden correr, están las galerías donde ellos duermen, donde están las cuchas…

¿Ese lugar lo consiguieron ustedes?
Lo fuimos pidiendo. Vivimos con la colaboración de la gente.
Interrumpiendo, Gabriel aclara:
- Los perros, cada uno trabaja. Cada uno de nosotros trabaja a aparte. – reímos y continúa Gladys:
- La gente colabora con nosotros y vamos haciendo eso. Nos dicen: "¿necesitan alambre? Lo compro". Le decimos a Delia: “juntamos cierta cantidad de dinero para hacer un piso, poner un alambre, para poner los portones.” Así se fue haciendo.

¿Hace cuanto tiempo están?
Titucha casi de toda la vida prácticamente. La asociación ya son diez años, en que se hizo con las reglas y documentación. Titucha era la mamá de la mujer que vive en el refugio, tiene más de 60 años y siempre cuidaron animales, toda una vida. Una vez se quedaron sin nada para los animales y ahí se hizo la fundación, salieron a pedir y ahí nos enganchamos nosotros. Hacemos la parte de donaciones, por eso llaman a los teléfonos de acá.

¿Cuántos perros hay entonces?
- 900 en total...
- Allá habrá 700 – aclara el marido.
- Si, si. Ochocientos y pico... ochocientos. Nosotros perdemos la cuenta.

¿La gente ayuda?
- Sí. Los perros comen 230 kilos de alimento todos los días, pensá que es mucho, mucha cantidad. Necesitan un alimento balanceado, no les podes dar otra cosa, para no que se peleen. Por eso también tenemos restringidas las visitas, en realidad no es que están restringidas. Tratamos que sea un horario en que los perros estén tranquilos, después comer los perros duermen la siesta. Se acuestan a dormir a las cuatro de la tarde y vos no sentís un perro. Tratamos de que estén lo mejor posible. Hemos tenido problemas con la gente pero sinceramente no me interesa, yo necesito tener a los perros lo mejor posible y la gente se enoja: "¿pero por qué no podemos tener una visita?" y bueno, yo priorizo los perros. Las hacemos a la tarde, no con doscientas mil personas porque no es un zoológico y la gente lo ve así. Es un hogar, para Delia es un hogar. No es como el tiene un perro, diez, quince... tiene 700 perros. Para ella es su casa, vive ahí, su hija también y los perros son parte de su familia. Es como que los estás invadiendo también.
La prioridad nuestra son los perros, no me importa nada más lo que digan los demás.

Se ríen y Gabriel nos intenta hacer una idea más clara de lo que es en proporción y gasto alimentar a todos ellos. Divagando resultados llega a las cifras promedio de dinero que solo en alimento pueden llegar a gastar. Afuera de ello quedan los medicamentos, intervenciones quirúrgicas, vacunas, cuidadores y demás materiales para el lugar.

¿Ustedes desde siempre sintieron esa necesidad de hacer algo por ellos?
- Si nosotros también. Nos gusta. Tenemos 32 y alquilamos y la dueña no sabe.- Gladys responde con un tono fraternal y risas de complicidad.
- Sabe que le cuido todo. Cuando nos vallamos nos tendremos que ir a un lugar más grande, nos tendremos que ir más para allá -  señalando los terrenos más alejados detrás de las vías del ferrocarril Roca.

El refugio está en Arturo Seguí…
- Si, nosotros lo publicamos por la cuestión de que necesitamos el alimento. La idea es que no porque la gente lo que hace es llamar y decirte que como total tenés cien, doscientos es lo mismo. “No sé qué hacer con el perro, ya está viejo; tengo tres cachorros, no sé qué hacer” continuamente, así que tratamos de no publicarlo, pero no queda otra por el tema del alimento. Si no, van a llevar al perro y la gente tiene que tener conciencia. Al animal lo tenés que tener bien, si no, no los tengas.

Además de los cachorros, te llevan los perros más viejos ¿no?
Hay un montón de gente que te llama diciéndote que no sabe qué hacer con el perro cuando está viejo, y justo es cuando más te necesita. Son sus últimos años, está más tranquilo…

La tarea que llevan adelante los cruza con numerosos casos. Cada perro tiene su historia y hablar de todas ellas se haría interminable, pero aún así nos contaron algunos.

- Mi hijo un día a las cuatro de la noche andaba con los con los amigos  y encontró un perro. Abelardo, con la panza abierta y llena de gusanos – se gira hacia su casa y grita:
-  ¡Abelardo! ¡Abelardo! ¡Vení papi! ¡Abe!

De la jauría se acerca Abelardo tímidamente y con las caricias de la dueña se nos acerca.
Numeran algunas de las tantas historias que guardan en su memoria. Nos señalaban a un perro, daban su nombre y contaban como llegó a ellos y de qué habían sobrevivido, ya que la situación de calle los predispone a muchos peligros.

- Yo tengo acá, porque para ayudar a los perros hacemos todo, yo vendo chorizos a la tarde en Camino Centenario, ya me jubilé. Un día lunes abro con un chico que vive acá y mientras estaba viniendo se cruza un perro negro y le digo al muchacho: “vamos a hacerlo venir para acá, para que no cruce”. De repente sentimos el golpe, lo arrastró el coche 50 metros. Yo largué todo, cubierto, chorizos y me metí en Camino Centenario para agarrarlo. Le puse la mano en la cabeza y dije: “o salvate o morite pero no sufras”. Y de repente el perro se levanta y sale corriendo. Una señora que había bajado de un auto me abrazó y lloraba, es increíble. Fue el golpe y lo había arrastrado 50 metros pero tenés que verlo por ahí. Tiene el collar rojo.- Gabriel terminaba de hablar con una sonrisa en el rostro.

¿Cuánto tiempo les dedicas a los perros?
- Yo trabajo y me voy una hora antes para poder venir una hora antes. Salgo 5.30hs y entro a las 6 a trabajar hasta las 2. De 2 a cuatro y pico. Voy con el auto levantando las donaciones. Después vengo acá y cargo la camioneta con todo lo que necesita Delia. Él es el que va al refugio más que nada, yo me quedo acá  en casa. En el día cuida a los perros de acá. Después vamos una vez al mes a Capital a buscar alimento o donaciones. Pero estamos al pie del cañón porque pueden ser las diez de la noche y Delia necesita algo. No hay vacaciones tampoco. Le sacamos un problema de encima a Delia. Ella ya no se tiene que preocupar si tiene mucho o poco alimento. Ya tiene para preocuparse todos los perros que tiene, un montón de ellos son inválidos. Y ella no, se jubiló, trabaja de martillera en Capital. Así que está con eso también. No nos vemos a veces, hablamos por teléfono.

¿Cuántos son en la asociación?
- No le digas porque capaz se sorprende de que somos tanta gente- dice irónicamente Gabriel.
- ¿Te digo la verdad? Somos él y yo, Delia y la hija, esos somos. Después son pagos, los que le dan de comer y hacen la guardia. No nos peleamos, somos poquitos- ríen y continúa- Pero a veces nosotros decimos "Vamos a parar un poco" y a las nueve de la noche nos sentamos a tomar unos mates porque a veces estamos todo el día. A la noche cuando le damos a comer a los perros nos vamos un rato para ver a los chicos pero eso.

Continuamos la charla, contamos nuestro viaje al lugar. Gabriel nos preguntó si teníamos boleto escolar y Gladys le corrige entre risas: “¡¡SUBE!! No existe más el boleto escolar” y partió en carcajadas: “cuando cambiaron el boleto por la tarjeta el señor se paró en frente de la máquina pidiendo el boleto de 1, 20. Claro, casi ni salimos, estamos con las camionetas y cuando lo hacemos ya no sabemos qué ha pasado.
Nos despedimos de esta entrañable pareja y nos fuimos alejando. Detrás de nosotros, los perros volvían a ladrar cuando entraron de nuevo a su casa. A los ladridos se les sumaron los gritos de algunos de los 32 nombres.

Sol Castillo