La zooterapia establece un nexo entre un paciente y el profesional que lo trata. Los animales son la metodología utilizada para el tratamiento de patologías del ser humano, desde las relacionadas a lo físico como las que involucran lo psíquico.
Alba es kinesióloga abocada a la pediatría y realizó un curso de canoterapia, una de las varias terapias alternativas que combinan a los humanos con los animales. En este caso los mediadores son los perros. Las terapias se programan usándolo a ellos como el puente para conectar al paciente y el médico.
Un día normal en el trabajo, unos cachorros habían sido abandonados en la puerta donde se encontraban tratando a niños que probablemente los podrían adoptar. Su jefa los tomó y dio en adopción dentro de las posibilidades que tenían. Una de sus compañeras decidió quedarse con uno y mientras preparaba sus cosas para irse le dejó a Alba a “Mascarita” para que lo cuidase unos minutos. Del otro lado un niño observaba y tocaba un extintor, cuando se le es presentado el cachorro. Dándose vuelta, tomó al cachorro que le permitió tomar en sus brazos y empezó a darle besos. “Nunca a mí me había dado un beso, ni un contacto, nunca nada. Yo no hice nada, el niño expresó un conjunto de comportamientos que sus padres me demandan a mí de por qué no aparecen. Fue casualidad, ni lo programé.”
Usados para las rehabilitaciones de personas con limitaciones motrices, problemas emocionales o psíquicos, los perros reemplazan a otras herramientas, es decir a los materiales usados en una terapia común.
Cuando lo normal son los materiales básicos, con diversas formas, se elige al perro que en sus diferentes partes del cuerpo cuenta con sus propias texturas que se le son enseñadas al paciente. En cuanto a problemas motores se lo puede colocar al can en determinado lugar para que se tenga la necesidad de tocarlo, ponerles ropa para trabajar los hábitos, arrojarles una pelota incentivando el habla para llamarlos. Emocionalmente provoca un aumento de autoestima, reduce el estrés, la depresión, permite una mejor expresión de los sentimientos. Permiten una mejor sociabilización e interacción ya que la atención que se provoca lleva a tomar una conciencia más grande sobre el otro.
“El disparador es el perro. En realidad como es un ser vivo, tiene más magia que un dibujo, un muñeco, o cualquier cosa. Te das cuenta cuando le pones a un niño o adulto, yo trabajo con niños en pediatría, pero le pones adelante un perro y el autista le mira , el que es discapacitado motor quizá no ha de centrarse y deja de tener movimientos involuntarios, o cosas que les costaría mucho hacer y aparece le perro y salen.”
La terapia que une a los animales con las personas es una alternativa que funciona por sí misma y ha dado resultados sorprendentes como también, utilizada como una forma de tratamiento complementaria, ha mejorado notablemente el avance de los pacientes en sus patologías.
Alba trabaja con Cleo, un perro que durante la entrevista jugueteaba con otro más y se acercaba amistosamente para ser acariciado “Hay como muchos detonantes que se usan, para ver que pasa, porque generan cosas los animales.”
Alba trabaja con Cleo, un perro que durante la entrevista jugueteaba con otro más y se acercaba amistosamente para ser acariciado “Hay como muchos detonantes que se usan, para ver que pasa, porque generan cosas los animales.”
Sol Castillo
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