Desde la terraza de
la facultad de periodismo se puede advertir
fácilmente una gran estructura, muy elegante por cierto. Ubicado en la diagonal 113 el moderno
hospital escuela de la facultad de veterinaria concluyo sus obras pero aún no
está en actividad.
En el suelo solo hay arena esparcida y un solo habitante en la extensión de
grandes animales, un caballo, que rápidamente hace sentir su presencia por el
aroma de sus desechos. Ahora la diagonal no solo olerá a choripanes o patys
cuando juegue gimnasia y esgrima, también los animales que tengan residencia en
el hospital veterinario competirán por
la monopolización de aromas.
Los albañiles que construyeron esta obra todavía no se
fueron, aún retocan algunos últimos detalles para cuando comience a funcionar.
El hospital irradia
aire de campo. Para todos aquellos que conozcan la vida agropecuaria y
estén lejos de ella, se sentirán sin ninguna duda como en casa si algún día
transitan este terreno. “El hospital se
pensó hace aproximadamente 15 años. El decano, el doctor Pons fue quien vislumbro la importancia capital de
que la facultad de veterinaria tenga un hospital veterinario” cuenta el vicedecano Daniel Arias.
El moderno hospital escuela cuenta con dos grandes
extensiones, pequeños animales y grandes animales. El primero será habitado
para las mascotas o para algún animal exótico pequeño, el segundo, por equinos,
porcinos, ovinos y caprinos. El
edificio contara con tecnología de primera “Un laboratorio de análisis clínico,
área de cirugía micro vascular y cardio cirugía, ecógrafos, ecografía dolpler, radiología y radiología
digital, video endoscopia, y somos la única facultad pública que tiene un
equipo de resonancia magnética de alto
nivel”. También la facultad cuenta con
dos, de los mil científicos repatriados y ahora están tramitando otros dos.
Uno es un especialista en equinos,
formado en Europa y otro es un especialista en nutrición animal que se formó en
los EE.UU.
La infraestructura no solo es innovadora por fuera,
sino también por dentro. Tal es así que está en el podio de los tres mejores
centros clínicos para animales de toda América Latina.
El hospital escuela beneficiara no solo a los animales sino
también a las personas. Dentro del mismo funcionara un área de terapia asistida
con animales, a lo que antes se llamaba zooterapia. “En esto si somos únicos” aclara Arias, que
al mirar desde abajo el edificio de la facultad de periodismo cuenta “Junto con
la facultad de Periodismo pusimos en
marcha el primer observatorio de la
facultad que es el observatorio de salud pública y zoonosis”
Ya cuando las luces se encienden y el último manto de luz se
esconde. El Vicedecano recuerda con una ligera sonrisa que este proyecto en los
´90 hubiese sido imposible ya que la facultad casi cierra por falta de fondos.
Hoy, gracias al aporte del gobierno la idea de tener un hospital propio ya no
es un sueño “nosotros queríamos posicionar a nuestra profesión, a nuestra facultad
y a nuestro país ese era nuestro objetivo”.
Por: Federico Arcaro
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